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REPORTE DE LAS ELECCIONES DE SITESABES

Baje el reporte completo como un documento de Word - haga clic aquí

El 30 y 31 de Mayo, un equipo de 9 observadores internacionales participó en la primera votación con voto secreto ordenada por la Junta de Conciliación y Arbitraje en México. La decisión, tomada por la Lic Libia Gómez Padilla, presidenta de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje de León, Guanajuato, fue un gran paso sin precedentes. La práctica general en elecciones laborales en México es que los trabajadores son llamados a votar en voz alta delante de las autoridades laborales y representantes del empleador y sindicatos competidores. Esto es obviamente una gran intimidación y a menudo una acción arriesgada; los trabajadores están sujetos a violencia psicológica y muchas veces física.

El sindicato independiente, SITESABES, perdió la elección. El voto fue 571 a 374 con 237 votos objetados por SITESABES porque los trabajadores habían sido empleados después de la fecha en que se presento la demanda de titularidad – así se determina la fecha límite bajo la ley mexicana. La elección sucedió en cuatro ciudades principales y SITESABES ganó una mayoría en dos, pero perdió en las dos ciudades más grandes donde había una presencia mayor del SABES (el empleador) y STESABES (el sindicato titular)

Esta derrota no fue sorpresa bajo estas circunstancias: la demora tan larga entre el tiempo en que se metió la demanda y la fecha actual de la elección; el despido de 25 líderes y activistas; y algunas graves deficiencias en el desarrollo del proceso de la elección.

Aún así, el hecho que esta elección se dio por voto secreto, una participación cercana al 80%, que no había violencia física, que el voto sucedió en privado y que el conteo del voto ocurrió con gran cuidado y transparencia deberá ser celebrado.

Nuestra esperanza es que estos logros no sean estropeados por las represalias contra líderes y activistas de SITESABES que están empleados todavía por el SABES, y que la junta laboral de pasos importantes para desarrollar un manual de procedimientos para prevenir los problemas en elecciones futuras.

Esto fue sinceramente un momento histórico; esperamos que esto señale una dirección positiva para futuras elecciones mexicanas.

ANTECEDENTES
SITESABES es un sindicato independiente de trabajadores de educación de adultos que, con la ayuda del Frente Autentico del Trabajo (FAT), ha estado luchando para ganar el derecho de representar a trabajadores de educación en preparatorias y universidades a través del estado de Guanajuato. Estos trabajadores son empleados por un programa financiado por el estado llamado SABES.

El programa fue un innovador esfuerzo por el entonces gobernador Vicente Fox, diseñado para detener el flujo de la migración de Guanajuato, proporcionando educación a las personas que a menudo fracasaron en el sistema de enseñanza porque viven en áreas muy rurales, o dejaron la escuela para buscar trabajo en otras partes de México o los EE.UU. Sin embargo, los maestros fueron empleados con contratos de periodos cortos sin ningún beneficio, y les decían que ellos tenían que reclutar a sus estudiantes y construir sus propias escuelas. Dada la falta de la seguridad en el empleo y beneficios, los maestros decidieron organizarse. En México, un sindicato debe tener un registro para representar legalmente a trabajadores. SITESABES solicitó su registro en agosto del 2002 y su registro se les otorgó en enero de 2003

En el siguiente agosto, SITESABES metió su demanda a la Junta de Conciliación y Arbitraje local, solicitando el recuento para determinar que el sindicato independiente representaba a la mayoría de los trabajadores y para que se permitiera legalmente administrar el contrato que se había firmado previamente con STESABES, un sindicato en todo el estado con un contrato de protección con el SABES. En ese tiempo, el SABES tenia empleados a cerca de 1000 maestros, de los cuales aproximadamente dos terceras partes eran miembros de SITESABES.

El proceso legal llegó a ser extremadamente complicado cuando SABES intervino para demandar que el registro fue cancelado. Durante este período, el SABES también inició prácticas diseñadas para intimidar a trabajadores y reprimir el movimiento, despidiendo a 25 de los líderes del sindicato independiente, SITESABES. Se realizaron demandas individuales a favor de estos trabajadores, de las cuales prácticamente todas están todavía pendiente. Una notable excepción: el caso de Verónica Raigosa, resuelto no sólo con una orden de reinstalación, sino también una determinación de que los maestros del SABES eran empleados, y tenían derecho de recibir los beneficios de Ley inclusive el seguro social. A la Sra. Raigosa se le despidió inmediatamente por segunda ocasión.

En abril del 2005 los maestros recibieron noticias de que sus abogados habían ganado una impresionante victoria legal, confirmaron su derecho a su registro y prepararon el terreno para la elección. SITESABES visitó la Junta de Conciliación y Arbitraje para pedir una elección por voto secreto, con observadores independientes, y que fuera sin violencia, y pidió a sus aliados mandar cartas con estas demandas por correo electrónico y fax a la presidenta de la junta. 

Mientras tanto, el anterior presidente de la Junta de Conciliación y Arbitraje había sido reemplazado por una nueva presidenta, la Lic. Libia Gómez Padilla, que tomó muy en serio las peticiones del sindicato, y el 3 de mayo del 2005 ordenó que tendrían una elección con voto secreto. 

La UE, la Coalición Laboral-Religiosa de Nueva York, NYSUT, Enlace, y el Centro de Solidaridad de la Ciudad de México habían trabajado todos juntos coordinando información pública sobre la lucha de SITESABES, y siguiendo las peticiones del SITESABES y el FAT rápidamente organizaron una delegación de observadores internacionales.

LA DELEGACION INTERNACIONAL DE OBSERVADORES
El 30 de mayo la delegación de nueve observadores internacionales empezó su trabajo. Nuestro equipo consistió de:
Eric Duncan, Federación Americana de Maestros (AFL-CIO)
Deborah Schwartz, CBLOC
Mary Mendez, Enlace
Maureen Casey, Coalición Laboral-Religiosa del Estado de Nueva York
Linda Vila Passione, Sindicato de Maestros del Estado de Nueva York
Richard Neira, Sindicato de Maestros del Estado de Nueva York
Ben Davis, Centro de Solidaridad, AFL-CIO
Ben Cokelet, Centro de Solidaridad, AFL-CIO
Robin Alexander, Sindicato de Electricistas, Maquina y Radio de Trabajadores de América (UE)

Cuando nosotros llegamos a León nos informaron los representantes de SITESABES y del FAT, que ellos todavía no tenían la lista de los votantes que estaban trabajando antes de la fecha limite 13 de agosto del 2003. 

Entonces nosotros participamos en tres actividades. La primera fue una conferencia de prensa en la que fuimos presentados a la prensa y expresamos nuestra apreciación de que la Junta de Conciliación y Arbitraje hubiera ordenado una elección de voto secreto y nuestra preocupación por la lista proporcionada por el SABES que contenía trabajadores contratados hasta el presente- incluyendo a muchos centenares de trabajadores empleados después de la fecha limite, el 13 de agosto del 2003, cuando se metió la demanda.

Esa noche, nosotros también tuvimos la oportunidad de reunirnos con la Lic. Libia Gómez Padilla, presidenta de la Junta de Conciliación y Arbitraje. Estábamos acompañados por varios miembros de SITESABES, Benedicto Martínez y Eladio Abundis Guadian del FAT, y Ángeles López García, una abogada que representa una organización de derechos humanos de León. Expresamos nuestra apreciación a la Lic. Gómez por la decisión de ordenar una elección con voto secreto y permitir nuestra presencia. Ella expuso cómo sucedería el proceso del día siguiente, y nos dijo que su oficina había trabajado con la Comisión Federal Electoral para diseñar el equipo de la elección y los procedimientos que se seguirían. Expresamos también nuestra preocupación acerca de la lista electoral y acerca de mantener el anonimato de los trabajadores que serían objetados. Ella fue muy amable, nos proporcionó su número de teléfono celular para el caso de que hubiera problemas el día siguiente, y acordó que su oficina proporcionaría a SITESABES una lista correcta.

Después al salir de su oficina nos reunimos los del FAT y SITESABES para discutir la logística final. Nos dividimos en cuatro equipos compuestos por un abogado y el representante de SITESABES, los dos representantes oficiales del sindicato y dos (o en un caso tres) observadores internacionales. Había también una prolongada discusión con los abogados para determinar cómo manejar las objeciones. Era claro que la ausencia de una lista exacta había creado una situación muy difícil, aunque activistas de las diferentes regiones había hecho lo mejor para distinguir entre los grupos de votantes.
Al final, fue a eso de la medianoche cuando SITESABES recibió la lista de empleados de agosto del 2003 junto con la lista que se utilizaría el día siguiente – una lista que supuestamente incluyó a todos los empleados del 2003 y 2005.

En el día de la elección nos levantamos temprano para que nuestros equipos pudieran llegar a los lugares de la elección antes de que ellos abrieran. La votación ocurrió en cuatro ciudades: León, Irapuato, Guanajuato y Celaya. En ningún caso había intimidación o violencia física, y en todos los casos a los trabajadores les permitieron votar en la cacilla privada y la cuenta final se hizo de una manera libre de cualquier sugerencia que alterara la votación.

La votación se realizó en escuelas del SABES en las cuatro áreas. La votación se planificó para empezar a las 10:00 pero generalmente no empezó a tiempo. Aunque en Irapuato empezaron aproximadamente a las 10:10 de la mañana, en León, Guanajuato y Celaya no empezaron a votar hasta alrededor de la 11:30. Eric Duncan, observo: “La casilla de votación abrió por lo menos una hora tarde. Por lo que puedo decir, todos los materiales y el equipo ya estaban en el sitio, así que el comenzar tarde nunca se les explicó adecuadamente a los observadores. Dado que la operación entera estaba afuera, el comenzar tarde significó que los 100-150 votantes que llegaron temprano tuvieron que esperar en el sol un tiempo mas largo que el necesario. A pesar de la espera y el calor, yo no observé muchas personas salirse de la fila”

El proceso fue coordinado en cada lugar por tres o cuatro representantes estatales de la Junta de Conciliación y Arbitraje. La presidenta de la junta viajó durante el día a tres de los cuatro sitios.

En todos los casos, se discutieron las objeciones antes de iniciar la votación. Maureen Casey describió el proceso en Guanajuato: “El abogado para SITESABES repasó la lista de nombres objetados—había 44—individualmente con los abogados del SABES, STESABES y representantes de la Junta. Todos verificaron las objeciones en sus listas. Entonces, durante el proceso electoral, cuando se llamaba el nombre de alguna persona que había sido objetada al iniciar el día, el abogado del sindicato indicaba otra vez que era una votación objetada, la persona votaba y un representante de la Junta se reunió con ella/el en la caja de votación con un sobre para la boleta.”

Cuando cada votante entró en el cuarto, ella/él le dio una identificación al representante de la junta quien lo leyó en voz alta, se verificó en la lista, las partes lo verificaron en sus listas, y entonces la persona votó. 

La decisión secreta de los votantes estaba asegurada por el establecimiento de una casilla electoral: esencialmente una mesa con los lados de plástico duro sobre la que se colocó plástico opaco que les permitían a las personas pararse atrás y marcar sus boletas. Las boletas dobladas se colocaban en una caja con lados transparentes y a los votantes se les entintaron los pulgares, y se les regresaba su credencial. Las boletas dobladas que habían sido objetadas, a ellas se les daba previamente un sobre en donde colocaban la boleta y la introducían en la caja de votación

Había numerosos observadores. En tres ubicaciones, en la mesa junto con las autoridades laborales mexicanas estaban dos representantes del SABES, del sindicato titular y de SITESABES. Sin embargo, en Irapuato, había una falta de espacio, así que el abogado para SITESABES estaba relegado a una butaca separada. Además de los representantes oficiales, al director del SABES se le permitió quedarse en el cuarto junto con cinco representantes adicionales del STESABES y el notario. Además, en el periodo inicial, dos representantes adicionales de STESABES se pararon en la puerta, controlando el flujo de los trabajadores que entraban a votar. En León, el SABES discutió que representantes suplentes deberían ser permitidos en el cuarto. En contraste marcado de lo que se permitió en Irapuato, este argumento fue rechazado por los representantes de la Junta y a los representantes adicionales del SABES les dijeron que no se les permitiría quedarse en el cuarto durante la elección, aunque a ellos se les permitió permanecer afuera de la ventana. 

Fue también variado el trato a los observadores internacionales. En Guanajuato, a los observadores internacionales les fue permitido estar en el cuarto donde se realizó la votación; en Irapuato uno de los dos observadores se le permitió estar dentro del cuarto. En León a los observadores internacionales les dijeron inicialmente que ellos podrían estar en el cuarto siempre que ellos lo desearan, después les dijeron que ellos necesitarían estar fuera del cuarto, y finalmente se les mandó salir no sólo del cuarto, sino también del local de la escuela, porque el SABES se habían opuesto porque era propiedad privada y no pudieron ellos quedarse. En Celaya, la votación fue al aire libre en el estacionamiento de la universidad a la distancia. A los observadores internacionales les permitieron el acceso al local, aunque les ordenaron no pararse amenos de 10 metros. A los abogados de ambos sindicatos les permitieron sentarse más cerca - en la mesa junto a la caja de votación. En un punto durante la mañana, se hizo una objeción por la presencia de observadores en “propiedad privada”; pero el funcionario de la elección paró rápidamente esa objeción recordando a todos los presentes que la presencia de los observadores había sido autorizada por un acuerdo anterior.

Fuera del cuarto electoral había varios representantes de organizaciones mexicanas de derechos humanos y otros sindicatos independientes, así como representantes adicionales del SABES y de ambos sindicatos. Los notarios empleados por SABES estaban presentes en todas las localidades, y de vez en cuando algunos miembros de la prensa.

El número de votantes fue muy alto; de las 1397 personas elegibles para votar, votaron 1169, lo que suma el 83.7%. Maureen Casey, uno de los observadores en Guanajuato notó: “observé que a las 10:00 (cuando el voto debería haber empezado) más de 100 personas estaban en fila y listas. Esta gente estuvo bajo el sol caliente hasta las 11:15 cuando la votación empezó realmente… y algunos hasta tres horas porque la fila avanzó lentamente. A las 11:15 la fila tenia más de 200 personas. Miré con asombro como las personas organizaron la fila en curvas de espalda y enfrente; no había quejas, empujones, etc. Las personas charlaron y la escena en Guanajuato era pacífica y generalmente cordial.”

En Irapuato, Richard Neira notó: “Los trabajadores se reunieron pacíficamente afuera en una fila que a veces llego a ser de 100 personas. Yo no observé que nadie se les acercara ni que los amenazaran en ninguna manera. Yo no observé que nadie hiciera campaña electoral salvo varias calcomanías, logotipos o camisetas con logotipos bordados de ambos sindicatos. Todos los participantes parecían estar tranquilos y relajados, no había ninguna tensión notable”

En Celaya, Eric Duncan observó: “no había materiales de campaña visible dentro del área electoral. SITESABES repartió volantes en la entrada. La directora de la Junta pidió que quitaran varias banderas grandes que SITESABES había colgado en la calle (claramente fuera del área electoral); ella también forzó a la oposición a quitar un signo que lo habían colgado de la cerca que promocionaba una clínica de lentes gratis para sus miembros.”

El papel de la policía varió algo de lugar a lugar. En León, la policía pareció comportarse de una manera totalmente apropiada. De la misma manera, Duncan notó, “Seis soldados bien-armados llegaron a Celaya. Ellos eran profesionales y discretos (al grado de no ser advertidos), y silenciosamente reforzaron un cordón de 5 metros alrededor de la caja de votación.

En Irapuato la situación fue bastante diferente. Mary Mendez observó:“A través de todo el día dondequiera que yo iba el policía estaba junto a mí: me siguieron, se sentaron a mi lado, y observaron todo lo que hice y lo que dije.  Neira también comentó: “El policía presente parecía muy interesado en quien era y uno de ellos preguntó por mi nombre y como se deletreaba, y también mi afiliación, tomó nota de todo. Fui entrevistado dos veces por dos periódicos diferentes durante el día. La primera vez fue antes del mediodía mientras yo estaba en la entrada al estacionamiento. Mientras esto sucedía dos policías se acercaron a escuchar la entrevista. La segunda vez fue por la tarde cuando yo estaba parado fuera del cuarto de votación; cuando el periodista me preguntó por mi nombre y la afiliación otro policía empezó a anotar la información.”

El proceso de reconciliación para contar todas las boletas se realizó con gran cuidado - un registro exacto se mantuvo de los números de votaciones recibidas, publicadas, utilizadas, estropeadas, anuladas, y no usadas. El atar, empacar y sellar las votaciones completas para el transporte a la sede de la elección en León se hizo con gran cuidado en las cuatro ubicaciones. El único aspecto desafortunado fue en las dos ubicaciones que no se les permitió a los observadores internacionales ver el proceso

Maureen Casey, una de los observadores que pudo cumplir su función, describió el impacto que ella sentía al observar al conteo de los votos:

“He votado docenas de veces en elecciones en los EEUU pero nunca había experimentado el verdadero proceso de contar antes de observar el conteo del voto en Guanajuato. Yo fui una de por lo menos diez observadores en un semicírculo donde sucedió el conteo. A mi lado estaban representantes del SABES, el notario empleado por SABES, los representantes de STESABES, los miembros del SITESABES y el abogado de SITESABES, y los otros dos observadores internacionales. Detrás de nosotros, fuera de la escuela y junto a las ventanas había votantes y miembros sindicales. Las voces se callaron mientras mirábamos.

“La caja llena con los papeles de las votaciones puesta sobre la mesa fue levantada y puesta al revés para que los dos miembros de la Junta pudieran sacar los montones de boletas. Entonces estas fueron desdobladas parcialmente pero no leídas y se agruparon en montones para contar. Los montones de boletas se contaron dos veces para estar seguro que el número de boletas era igual que el número de boletas distribuidas durante el día. Los sobres sellados de las votaciones objetadas se contaron también y se colocaron aparte.

“Entonces cada boleta se abrió y fue colocada en un montón: El FAT o STESABES. Estábamos todos cerca para ver las marcas y distinguir que no se realizó ningún intento de esconder o cambiar las marcas. Una boleta se marcó en ambos símbolos de los sindicatos y se mostró arriba para que todos nosotros pudiéramos ver claramente; entonces fue puesta aparte como anulado.

“Finalmente, el conteo empezó. Con una voz clara y fuerte, una mujer joven funcionaria de la Junta contó cada voto en montones de cien. Cada uno de nosotros podríamos ver claramente y seguir cada voto que ella recogía y contaba en voz alta.

“Cuando todo finalizó y los números se habían verificado otra vez para cerciorarse que correspondían con el número de boletas repartidas, los votos se colocaron en sobres grandes, claramente marcados. Había un sobre para los votos de SITESABES, otro para los votos de STESABES, otro para los votos anulados, y otro para las boletas no usadas. Cada sobre se cerró se sello y los representantes oficiales de cada grupo firmaron sobre el sello. Entonces estos sobres sellados y firmados se colocaron en una caja que también fue sellada.

“Había una gran tensión y seriedad acerca de todo el procedimiento que yo vi extraordinariamente conmovedor y completamente transparente. Era sinceramente un ritual de la democracia. No había bromas, no platicas; en su lugar había atención casi reverente clara en cada detalle. El proceso entero tomó cerca de 90 minutos. Lo que yo presencié en Guanajuato me impresionó y me llenó con un tipo de atemorizado orgullo en un proceso democrático que claramente nos importó a todos: observadores, votantes, funcionarios de gobierno y ambos sindicatos.”

PROBLEMAS EN EL PROCESO
Los problemas más graves fueron relacionados a asuntos que ocurrieron antes de la elección.

La lista de votantes elegibles incluyó a personas que habían sido empleadas por SABES después de que el sindicato independiente metiera la demanda el 13 de agosto de 2003. El Articulo 931, apartado IV de la Ley Federal del Trabajo establece que en recuentos para determinar cual sindicato tiene el derecho de administrar el contrato colectivo, no deben de contar los votos de las personas contratadas después del día en que fue presentada la demanda. Aunque inicialmente la Junta de Conciliación y Arbitraje había instruido al empleador que preparara una lista de empleados que existían el 13 de agosto de 2003, SABES presentó una lista que incluyó a trabajadores empleados hasta el presente. SITESABES y el FAT se inconformaron con esta decisión, e intentaron obtener la lista del 2003.
Sin embargo, no fue hasta la media noche anterior a la elección que SITESABES obtuvo la lista del 2003, y una lista del 2003 hasta el 2005 que fue la lista oficial que se utilizó durante la elección. Estos trabajadores contratados después que la fecha límite se les permitió votar sujeto a objeción. Sin embargo, la lista del 2005 era claramente impropia, y no existió el tiempo adecuado para que SITESABES analizara la lista correcta, y fue imposible utilizar la lista precisa de los que tenían derecho a voto.

Había también varios casos donde los votantes no aparecieron en la lista en el lugar donde ellos fueron a votar y se les mandó a otra parte. Por lo menos en un caso, a un empleado, después de viajar a un segundo sitio, se le informó que no se le permitiría votar porque estaba sujeto a objeción y que la Junta le avisaría si al final sería permitido votar o no.  Su nombre había aparecido en las primeras listas, y él creyó que no se le permitiría votar porque su hermano era un dirigente sindical despedido. Debido a una mala información o error, este es el tipo de problema que enfría la participación y se pudiera haber corregido fácilmente si las listas hubieran estado disponibles con tiempo.

En las boletas se usaron los logotipos del STESABES y del FAT, no el de SITESABES. Esto creó indudablemente en desventaja para SITESABES porque toda su literatura de la lucha incluyó su propio logotipo, y el FAT había sido el objeto de una campaña para ensuciar su nombre antes de la elección.

La conducción del proceso de elecciones varió de un sitio al otro. Había también varias órdenes diferentes de la Junta que cubrió algunos, pero no todos los detalles de la elección, así como varias representaciones verbales distintas.

Como notaron arriba, en Irapuato, hasta siete representantes adicionales del SABES y STESABES les permitieron estar en el cuarto durante la elección, y por un período al iniciar la votación STESABES coordino el flujo de votantes en el cuarto.

En Guanajuato a los observadores internacionales se les permitió cumplir sus responsabilidades sin interferencia, como también se les permitió estar en el cuarto de votación, y estuvieron durante el conteo. Sin embargo, en León, a los observadores internacionales se les forzó a salir no sólo del lugar electoral sino también de la propiedad en las horas más críticas al principio de la elección. Aunque a ellos se les permitió mas tarde quedarse fuera del lugar electoral, ellos no fueron capaces de oír lo que se dijo. Durante este período, a un notario empleado por SABES y a un observador de una organización nacional de derechos humanos se les permitió estar en el local, pero fuera del cuarto de votación, como estaban varios representantes de ambos sindicatos y SABES.

Un activista de SITESABES le dijo a una de los observadores, Deborah Schwartz, que mientras las dos observadoras estaban fuera del área de votación representantes del STESABES circularon rumores, que no había más boletas y que los trabajadores que estaban en la fila deberían ir a casa y otro rumor que circuló por la fila fue de que posteriormente se podría determinar el sentido del voto de las personas por el número de la boleta. Sin embargo, como los observadores de León estaban fuera del local en aquél momento, no fue posible comprobar esto directamente, entrevistar a los trabajadores, o atraer la atención de los representantes de la Junta para que ellos pudieran clarificar estos rumores para las personas que esperaban en la fila.

En Irapuato, solo a un observador internacional se le permitió estar en el área electoral, mientras que al otro no; en Celaya, la votación ocurrió afuera, y los observadores internacionales se mantuvieron a una distancia. En resumen, a los observadores internacionales no siempre les fueron permitidos observar el conteo de las votaciones a una distancia que pudieran dar fe de lo ocurrido.

El orden y organización de la mesa utilizada por representantes de la Junta y observadores también variaron: En León, por ejemplo, los representantes de la Junta fueron los que estaban mas alejados de la puerta y más cercano a la caja de votación, con representantes del SABES sentados cerca de la puerta. Ellos se aprovecharon de esta posición para saludar a los votantes cuando ellos entraron, charlar con ellos y darles la mano cuando ellos se retiraban. En una ocasión, pareció que dos trabajadores entraron con una pregunta que hicieron a los representantes del SABES que estaban más cerca de la puerta, y ellos respondieron después de verificar sus listas. En otros lugares por la ubicación de la mesa, este tipo de hechos no ocurrió.  . 

En Irapuato, representantes de STESABES entraron en conversación con los votantes en el cuarto y por un período al inicio determinaron realmente quienes podrían entrar al local. En otros lugares, a causa de la ubicación de la mesa estos hechos no ocurrieron.

Notamos que había una presencia mayor del personal del SABES en León, que pudo haber impresionado negativamente a las autoridades laborales, que estaban inadecuadamente diferente, al parecer cedieron su autoridad en varios aspectos, algo que no se vio en otros lugares. Si la elección hubiera sido en un lugar neutral, seria probable que se habría evitado esto. De la misma manera, las anomalías en Irapuato quizás se hubieran evitado en un lugar neutral.

En todos los lugares tanto ambos sindicatos como el SABES tuvieron a varias personas presentes durante la elección y se realizaban campaña electoral mientras personas se paraban en fila, aunque la manera en que la hicieron vario mucho de lugar a lugar. En Guanajuato, los representantes del sindicato titular y del SABES pasaron el día hablando con los trabajadores que esperaban para votar. Activistas del SITESABES empezaron a hablar también con votantes. En León, a representantes de STESABES se les vio hablar con trabajadores en la fila. A los representantes del SABES también se les vio hablar con votantes que esperaban y les mostraban algunos de ellos una lista que indicaba cuáles trabajadores ya habían votado. Cuándo un activista de SITESABES preguntó a un representante del SABES por que él estaba anotando quién había votado o no, él le contestó que si los trabajadores no votaban no les pagarían el día del voto. En Guanajuato, los trabajadores habían recibido sus cheques de pago, pero les dijeron que los fondos no estarían disponibles hasta después de la elección. En algunas ubicaciones había letreros y banderas para ambos lados.

En León, el número de boletas objetadas fue anunciado con voz fuerte por el representante de la Junta de Conciliación y Arbitraje. El número de cada boleta se anunciaba también en voz alta, esto permitió asociar el número de la boleta con el nombre del votante, y como las boletas se numeraron en forma progresiva, todos podían oír y hacer una lista que asociaba los nombres y los números de las boletas. Fue notorio desde fuera del cuarto de elecciones que uno de los representantes del STESABES anotaba los números de las boletas y uno de los rumores que corría en la fila de votantes era que sería posible saber la manera de cómo votaba cada individuo. Como el número no estaba en la boleta de votación, esto no era posible la única excepción sería sólo en el caso de las votaciones objetadas. Sin embargo, el aparente mal procedimiento se pudo haber evitado fácilmente si los números no se hubieran anunciado y si se les viera instruido a los observadores que no se les permitiría anotar los números asociados con las votaciones por ninguna razón. Aunque las boletas objetadas no se contaron, no fue muy claro cómo se manejó.

Había también alguna contradicción en como hicieron el conteo. En León, la puerta se cerró y el proceso de conteo empezó seis minutos mas temprano (aunque notamos que ningún votante adicional apareció durante este período). A los observadores internacionales no se les permitió estar adentro, y no tuvieron a la vista la mesa donde se realizaba el conteo del voto porque fue bloqueada por observadores del STESABES.

En contraste, en Guanajuato a los observadores se les invitó a pararse cerca de la mesa donde ellos pudieran ver y oír todo lo que sucedió.

Duncan notó que en Celaya,“después de las 6:00 de la tarde, las boletas se llevaron adentro para contarlas. A ambos observadores internacionales (y a dos guardias de seguridad) se les permitió observar de cerca el conteo de los votos. El mecanismo escogido para contar los votos (con una sola lectura verbal de cada papel individual de la votación) era sumamente transparente.”

En Irapuato, el conteo del voto empezó a las 6:00 de la tarde y había alguna agitación en ambos lados. Pareció que el abogado de SITESABES quiso anotar una objeción formal e individual para cada uno de los aproximadamente 35 votos que se objetaron. Los representantes del sindicato opuesto protestaron que tomaría muchas horas en realizarse en esa forma. Las autoridades laborales parecían estar de acuerdo también. Se acordó, bajo protesta por el abogado del SITESABES, que una objeción serviría para todas las boletas objetadas y serían verificados luego con el nombre y el número de la boleta.

RECOMENDACIONES
1) La Junta de Conciliación y Arbitraje debería asegurar que la boleta, una sola lista electoral que contenga toda la información pertinente, y una lista apropiada del IMSS y del INFONAVIT estén disponibles a todos los grupos al mismo tiempo, y con suficiente tiempo para que todos los problemas se puedan dirigir adecuadamente y puedan ser corregidos.

2) La Junta debería asegurar una conducta lógica y constante en las elecciones. Fue claro que muchos asuntos se anticiparon y fueron resueltos (por ejemplo el asunto de puestos electorales, transparencia con respecto a las votaciones, la caja de la votación, y conteo del voto, el número y credencial de observadores del empleador y sindicatos, y el proceso para identificar a votantes, inclusive el tipo de credencial que será aceptado).

Sin embargo, muchas prácticas varían de un lugar a otro (la ubicación, el orden y la organización de la mesa utilizada por representantes de la Junta y observadores; la ubicación y el rol de los observadores internacionales; la falta obvia de reglas claras y aplicables con respecto a hacer campaña electoral en el local donde la elección se realizaba; apropiada interacción con los votantes en áreas electorales y la fila; determinación de que propaganda sea apropiada durante la elección, inclusive camisetas, calcomanías, banderas y volantes). Un manual que guié estos asuntos e instrucciones completas para los representantes de la Junta y los guardias de seguridad seguramente resolverían la mayoría, sino todos estos problemas.

3) La elección se debería realizar en una ubicación neutral.

4) Debería haber un solo documento que contenga los términos bajo los cuales la elección deberá ser realizada y debería estar disponible a todos los participantes con suficiente tiempo para que todos los problemas se puedan plantear adecuadamente y puedan ser corregidos.

5) Las objeciones se deberían manejar en una manera que asegure la verdadera privacidad del votante y su confianza en esta privacidad.

6) Se les debería permitir a los observadores internacionales una ubicación donde ellos puedan ver adecuadamente y oír todo lo que ocurra durante la elección para mantener una transparencia completa.

LA CONCLUSIÓN
Esto era una elección compleja que ocurrió en cuatro sitios, que se realizó con voto secreto: Participó cerca del 80%, no hubo intimidación ni violencia física, la votación se realizó en privado y el conteo del voto fue con transparencia total.

A pesar del inicio tan tarde, la propia elección fue organizada bien y se mostró un alto nivel de compromiso y entusiasmo de los funcionarios electorales, los representantes de ambos sindicatos, y de los votantes. El crédito particular se debe a la Presidenta de la Junta de Conciliación y Arbitraje y el equipo de funcionarios de elección – hombres y mujeres jóvenes - que fueron aparentemente asignados por el Estado según la necesidad y quienes cubren toda clase de elecciones. Su profesionalismo era impresionante. Desgraciadamente, en León esto fue estropeado hasta cierto punto por el desalojo de los observadores internacionales y el arreglo de la mesa electoral, y en Irapuato el permitir hasta siete representantes adicionales de SABES y STESABES en el cuarto donde ocurrió la votación, y por un período inicial se permitió que STEABES controlara el flujo de votantes en el cuarto. Lo que pareció ser una influencia indebida por el empleador y sindicato titular podría ser corregido fácilmente convocando a elecciones en un suelo neutral, la organización de la mesa electoral, y regulando más estrictamente la interacción con los votantes.

Además, tal como se planteó arriba, algunas deficiencias graves existieron especialmente con respecto a la provisión de listas electorales y la objeción de los votos, y de varios aspectos de la elección que se manejaron diferentemente en las cuatro ubicaciones. No es sorprendente que tales irregularidades ocurrieran en la primera elección de este tipo, todos estos artículos podrían ser tratados efectivamente con la creación de criterios uniformes o un manual de procedimientos de elección.

También tenemos una preocupación final: Trabajadores que todavía son empleados del SABES y podrían ser identificados claramente como partidarios de SITESABES pueden enfrentar represalias, y se verá si son presionados o son obligados a unirse al STESABES. Es importante notar que la Ley Mexicana del Trabajo permite en un lugar especifico de trabajo más que un sindicato. Con cercas de 400 votos en su favor, SITESABES necesitará decidir si y cómo puede continuar funcionando. Esperamos que la Junta de Conciliación y Arbitraje intervenga efectivamente e inmediatamente cualquier situación de intimidación o represalias que pueda surgir, y que también se resuelvan rápidamente los casos individuales de los 25 maestros despedidos por sus actividades de organización que están actualmente pendientes.

Reporte realizado por:
Eric Duncan, American federation of Teachers (AFL-CIO)
Deborah Schwartz, CBLOC
Mary Mendez, Enlace
Maureen Casey, New York State Labor-Religion Coalition
Linda Vila Passione, New York State United Teachers
Richard Neira, New York State United Teachers
Ben Davis, Solidarity Center, AFL-CIO
Ben Cokelet, Solidarity Center, AFL-CIO
Robin Alexander, United Electrical, Radio and Machine Workers of America (UE)